Bueno este es mi primer post que hago, no soy muy bueno en esto sepan disculparme soy novato Espero les guste.

La principal realización de Hitler, y que cambió poli­ticamente a Europa, fue haber reconciliado a la masa trabajadora con la patria.

Son por demas conocidos por cualquiera, opositores y simpatizantes, aquellos logros del Tercer Reich que son poli­ticamente correctos nombrar como ser: haber sacado al pueblo del estancamiento economico, haber dado trabajo a seis millones de parados, cientos de leyes sociales como vacaciones pagas para los trabajadores, asegurado la salud, el coche popular, carreteras, revivificar la industria del Reich (la mas moderna y eficiente del continente hasta nuestros dí­as), unir la nación, formar un nuevo ejército, facilidades de vivienda, popularización del teatro (ubicandolo cerca de los lugares de trabajo para que puedan asistir los trabajadores), popularización del cine, bibliotecas ambulantes. Hacer llegar los lujos de la tecnología a todos, cuando solo eran accesibles a unos pocos: la televisión y la radio del pueblo pudieron producirse en grandes cantidades, el refrigerador del pueblo, la máquina de coser del pueblo, la moto del pueblo, el toca disco del pueblo, etc.

Para ese entonces Alemania era el paí­s con mas editoriales de libros, periodicos, diarios y revistas del mundo, el tercer Reich fue el país que mas opciones informativas y culturales le brindaban a su pueblo en todo el mundo.

Pero lo principal fue que Hitler y su doctrina Nacionalsocialista, integraron a los trabajadores a la nación, la sociedad a la nación, nación-social.

El marxismo internacional habí­a logrado alejar, en todas partes, a la masa obrera de la nación. El obrero rojo estaba en contra de su patria, ya que veía en ella (o le hacen ver) como la materialización de la gente colmada de riqueza, su representante, veían a la nación como la representación de la oligarquía y la clase rica y media. El capitalismo por el contrario, le muestra a esa clase rica y media que ellos son la nación y que el obrero es la mano de obra barata de sus empresas, empresas que solo pueden regularse a sí­ mismas. 

Pero Hitler unió a los trabajadores. Los unió sin necesidad de lucha de clases, y sin necesidad de abolir la propiedad privada. A diferencia de la farsa irrealizable del comunismo donde solo el proletario es el trabajador, para el nacionalsocialismo el concepto de trabajador abarca a todos los integrantes de una sociedad y no solo al proletariado. El capital a combatir para el nacionalsocialismo es el capital financiero y usurero; mientras el comunista atenta contra el capital industrial, contra el simple dueño de la fábrica, contra el pobre dueño de un comercio, en el sistema nacionalsocialista éstos son considerados trabajadores, y son considerados parte de la familia nacional junto al proletariado; respetando el lugar jerárquico que tiene cada uno en la sociedad, eso sí­, pero otorgandole los beneficios que corresponden. Ennobleciendo la tarea del hombre de campo, del trabajador liso y llano de la fabrica, pero sin hacerle combatir contra su hermano empresario, sino haciendo que éste último le brinde las condiciones necesarias de dignidad y honor, y ambos luchen contra el verdadero capital corrupto y usurero que corroe a los pueblos, el capital financiero internacional. 

Así­ es que el nacionalsocialismo triunfo e incomodó a los dos brazos polí­ticos del judaí­smo, o sea el capitalismo y el comunismo, primos hermanos, enemigos para la tribuna, pero que cuando las papas quemaron se aliaron descaradamente. Y este capital financiero y usurero internacional, creó estos dos brazos políticos, que intenta confundir con derechas e izquierdas, con la eterna partidocracia servil, ofreciendo a los pueblos optar entre estas dos caras de una misma moneda.

En la época de Hitler, los comunistas arrancaban las charreteras de los oficiales. La patria eran los burgueses. El marxismo era la antipatria.

Hitler gracias a su revolucionario programa de justicia social y a las considerables mejoras que aportó a la vida de los trabajadores, devolvió a la idea Nacional a millones de proletarios, y particularmente a seis millones de comunistas alemanes que parecían estar perdidos para siempre para la causa nacional, que incluso eran los saboteadores de la patria y hubieran podido llegar a ser sus sepultureros.

La verdadera victoria - victoria duradera, de alcance universal- que Hitler obtuvo sobre el marxismo fue esa: la reconciliación del nacionalismo y del socialismo, de donde viene el nombre de nacional-socialismo, el mas bello nombre que partido alguno haya llevado. Al amor por la tierra natal, normal, pero que, por sí­ solo, significaba poco, él uniría el espí­ritu universal del socialismo, completándolo, no solo con palabras sino también y fundamentalmente con hechos, con la justicia social y el respeto a los trabajadores. 

El nacionalismo era demasiado menudo, antes de Hitler, propiedad exclusiva de los burgueses y de las clases medias. Al contrario el socialismo era dominio casi exclusivo de la clase obrera. Con los dos, Hitler hizo una maravillosa sí­ntesis.

En lugar de la "lucha de clases", el nacionalsocialismo proponia la "colaboración de clases".